LA VACUNA AL MICROSCOPIO. Parte 3: Cómo combatir los síntomas.

Actualizado: 13 feb


ENTREVISTA A:

IGNACIO D. MARTÍN CARO


«La producción de radicales libres a nivel celular y la inflamación a nivel fisiológico son los procesos que debemos combatir».


DFA: Cuando repaso las dos primeras partes de la entrevista, me pregunto qué nivel de seguridad tenéis sobre que esos nanocompuestos sean de grafeno y no de cualquier otro material. Por ejemplo, trazas de otros medicamentos…


IMC: Pues tienes razón, no podemos saberlo. El grafeno se identifica en una muestra usando más de una técnica diferente. Tanto de microscopía óptica y electrónica como diferentes tipos de espectroscopía para tener una respuesta inequívoca. Ten en cuenta el pequeño tamaño de estos nanomateriales. Lo que sí es verdad es que las estructuras que nosotros observamos eran muy similares a las que el Dr. Campra encontró y luego identificó casi inequívocamente como óxido de grafeno y óxido de grafeno reducido.


DFA: En cualquier caso, afirmáis que esos elementos no se corresponden con ninguno de los que aparecen en la composición de la vacuna...


IMC: Por supuesto. Ningún ingrediente del listado de las vacunas puede formar estas estructuras. Y ya las hemos observado muchos investigadores. Ningún ingrediente de los declarados en la vacuna son visibles al microscopio óptico ni pueden formar cristalizaciones con esa morfología.

Lo que tiene que entender todo el mundo es que, en cualquier caso, no deberíamos de ver absolutamente ninguna estructura al microscopio óptico. Y menos con esas morfologías tan bien definidas que nosotros y otros investigadores hemos encontrado.


Particulado masivo en vacuna de Moderna de difícil identificación




DFA: ¿Qué clase de razones pueden tener los distintos fabricantes de vacunas para ocultar elementos de su composición?


IMC: Lo desconozco. Como ya comenté, existe contenido en las patentes de estas vacunas que guardan un secreto comercial. Las demás razones desafortunadamente las tenemos que suponer. No creo que tengan que ver con proteger la salud de las personas.



DFA: Supongo que para evitar que sus competidores copien la «fórmula mágica»... Lo que nos hace desconfiar a muchos es que nos aleccionen a inocularnos algo de lo que aún desconocemos sus efectos secundarios a medio y largo plazo...


IMC: Nosotros solo podemos investigar a partir de lo que se ve al microscopio. Nada más. Efectivamente desconocemos sus efectos a medio y largo plazo, y esto mismo se comprueba cuando se revisan los diversos documentos adjuntos y anexos que fueron añadiendo las compañías después de la comercialización de estas vacunas. Existen estudios en marcha donde los propios fabricantes evalúan la efectividad y seguridad en inmunodeprimidos, mujeres embarazadas y lactantes. No concluirán hasta el 2023 o 2024. También están monitoreando y analizando los efectos adversos para sus estudios



DFA: En el caso de que el doctor Campra estuviese en lo cierto, esas partículas de grafeno podrían relacionarse con el Síndrome de Irradiación Agudo. ¿En qué consiste este Síndrome?


IMC: El Síndrome de Irradiación Agudo es muy bien conocido. Se produce cuando estamos expuestos a radiación ionizante por un corto espacio de tiempo. Desarrolla diferentes respuestas fisiopatológicas en función del tiempo de exposición y la individualidad bioquímica de cada persona. Estas respuestas incluyen un efecto citotóxico directo con daño mitocondrial por generación de radicales libres, así como daños en el ADN que pueden llevar a la apoptosis, autofagia y muerte celular. También desregula el mismo sistema que alteraban la infección por SARS-CoV-2 y la proteína Spike: el RAAS. Termina afectando a los endotelios vasculares con trombo inflamación y una desregulación del sistema inmune con tormenta de citoquinas, como también producían la infección por el virus y la toxicidad de la proteína Spike.

Nanotubos de grafeno en vacuna de Pfizer

DFA: ¿Cómo funcionaría el mecanismo que pone en marcha la interrelación del grafeno en nuestro organismo con este Síndrome? ¿De qué manera interactúan? ¿De qué manera se activa?


IMC: El grafeno tiene la capacidad de modular y, lo más importante, amplificar la frecuencia ―la energía― de la radiación electromagnética circundante de GHz a THz. Y aquí entramos en problemas. Para poder ilustrarlo mejor, habría que volver a mirar la gráfica del espectro electromagnético. Nos daríamos cuenta de que el grafeno amplifica esas frecuencias colocándolas en el límite entre radiación ionizante y no ionizante: la banda ultravioleta. Es decir, el grafeno convierte la radiación no ionizante en ionizante, produciendo así ese síndrome de irradiación.



DFA: ¿De dónde procede esa radiación no ionizante?


IMC: De las antenas de telefonía, pero también del router inalámbrico y teléfonos móviles. Estamos rodeados de esas frecuencias. Recientemente, he podido medirlas con los aparatos correspondientes. Existe mucha polémica al respecto de si esas frecuencias, aunque no sean ionizantes, son dañinas para la salud. Pero con el grafeno amplificando su energía el tema empieza a ser preocupante. De hecho, se han realizado mediciones anormales de radiaciones ionizantes con contador Geiger, obteniendo valores anormalmente altos y dañinos para la salud. Ten en cuenta que el efecto de la irradiación es acumulativo. Se trata de mediciones realizadas en diferentes puntos de España, a diferentes horas y por personas que disponían del medidor para poder realizarlo. Existen bastantes videos en diferentes plataformas de internet. Sinceramente estamos haciendo gestiones para hacernos con uno de estos contadores Geiger y demostrarlo nosotros mismos, pero cada vez hay más evidencias visuales grabadas que lo siguen corroborando.

DFA: ¿Hablas de iniciativas particulares o de profesionales en la materia?


IMC: Pues muchas de esas mediciones las han realizado profesionales que usan el aparato, a menudo por su trabajo. Muchos de esos vídeos aportan los datos personales de las personas que los realizaron y se puede contactar con ellas. También es una prueba bastante fácil de hacer si cuentas con un contador Geiger.

DFA: Entonces, ya sea por el virus, por la vacuna, por el grafeno, por el Síndrome de Irradiación Aguda o por la proteína Spike ―no sé si me dejo algo―, lo que parece evidente es que estamos intoxicados o expuestos a una intoxicación derivada de esta pandemia. ¿Qué podemos hacer para protegernos de sus efectos sobre nuestra salud?


IMC: Muy buena pregunta. Si ves los daños y patologías que producen y que ya he explicado anteriormente, la producción de radicales libres a nivel celular y la inflamación a nivel fisiológico son los procesos que debemos combatir, pues son los que determinan la progresión de la enfermedad, sea lo que sea lo que la produce. Para combatir el descenso de glutatión endógeno celular producido por esos radicales libres podemos tomar N-acetil-cisteína (NAC), que es uno de sus precursores y que también posee actividad antioxidante directa e indirecta como precursor del mismo. Existen suplementos de glutatión, pero este suplemento se absorbe mal vía oral. También se han descrito otras actividades de la NAC como restaurar la respuesta de las células inmunitarias modulando la respuesta inmunitaria e inflamatoria, contrarrestar el estado trombótico y poseer un efecto antiviral. Así que este compuesto es muy recomendable para prevenir y recuperarse antes en caso de caer enfermo. Luego hay que tener niveles altos de Vitamina D3 y C en sangre, por lo que tomar suplementos con alto contenido en estas vitaminas ayudan tanto a prevenir como a recuperarse.

Sobre esto sí existen estudios recientes que demuestran que, si esos niveles son los adecuados, la probabilidad de que la enfermedad progrese a su fase más severa disminuyen un ochenta por ciento. Por último, elevar la cantidad de antioxidantes, bien por la misma dieta ―que sería lo más recomendable― o por suplementos. A este respecto recomiendo encarecidamente la toma de astaxantina, un potentísimo antioxidante natural que combate de manera muy efectiva los radicales libres y disminuye muchos de los marcadores proinflamatorios de nuestro organismo.


Nanopartículas agrupadas tras imantar la vacuna de Pfizer



DFA: La falta de transparencia hace que toda esta historia nos deje tres posibilidades: creer ciegamente en los mecanismos oficiales y en sus órganos responsables, dudar de sus teorías o negarlas. ¿Qué opción te parece más inteligente y/o comprometida?


IMC: Dado el historial de incoherencias sobre este tema por parte de los organismos oficiales, tanto nacionales como internacionales, dudar de su narrativa es la única conclusión lógica a la que uno puede llegar. De hecho, esto fue lo que nos llevó a organizarnos para tratar de encontrar esas respuestas por nosotros mismos. A la vista está que nuestras conclusiones y las de otros investigadores distan mucho de las oficiales.



DFA: Llegados a este punto, siento la necesidad de escuchar la opinión de los digamos «defensores de la versión oficial». Estaré al tanto de tus hallazgos cuando te hagas con un medidor Geiger. Muchas gracias por contribuir en un mundo posible en el las personas dediquen su tiempo y esfuerzo de forma activa a algo que nos afecta a todos... y a todas.


IMC: De nada; un placer. Gracias a ti por querer sacar a la luz esta información.





David F. Agredano

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