ALTERNATIVAS A LA VACUNA

Entrevista a Maria José Puerta

«Ahora nos dirige la codicia de muchos y el miedo de otros: un cóctel explosivo».



En la anterior entrevista de Un Mundo Posible, Ignacio D. Martín Caro nos mostró los resultados de su investigación sobre el análisis de las vacunas de Pfizer y Moderna. La investigación sigue su curso y, a pesar de que sus análisis no muestran un panorama muy esperanzador, quiso darnos algunos consejos para combatir los síntomas del coronavirus, de los efectos secundarios de la vacuna y de los tóxicos que observó en el contenido de la misma al microscopio. Podéis leer esta entrevista pinchando en este enlace.


Hemos tirado de ese hilo para contribuir al conocimiento y a la salud de quien esté abierto a tratamientos alternativos y hemos entrevistado a Mª José Puerta, diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Granada. Tiene un postgrado en Medicina Naturista por la Universidad de Zaragoza y es autora, entre otros libros, de Artemisa. Mi proceso de sanación.

DFA: Desde el punto de vista de la medicina natural, ¿cómo podemos prevenir y combatir la producción de radicales libres a nivel celular?


MJP: Los agentes antioxidantes que nos ayudan a paliar el estrés oxidativo son la vitamina C, vitamina E y el betacaroteno.


DFA: ¿De qué alimentos podemos obtener esos agentes?


MJP: Podemos hacer una cura con limón, que es una importante fuente de vitamina C, antioxidante natural; mejora la capacidad antioxidante. La remolacha roja fermentada alcaliniza la sangre por su gran contenido en potasio y magnesio. Tomar zumo de zanahoria por su alto contenido en carotenoides (betacaroteno) y provitamina A favorece la producción de sangre y anticuerpos. Las hortalizas de color naranja como las calabazas y los boniatos contienen carotenos que eliminan metales tóxicos del organismo.


DFA: ¿En qué consiste esa cura con limón?


MJP: Se exprimirá el zumo de un limón y se tomara en ayunas durante 21 días seguidos. Es necesario beberlo a sorbos pequeños, mezclando con la saliva antes de tragar. Le proporciona al cuerpo la posibilidad de regenerarse. Tomar medio vaso de zumo de apio fermentado antes de cada comida neutraliza el exceso de acidez en la sangre. Remineraliza y alcaliniza.




DFA: En tiempos pasados, los médicos solían hablarnos de esos remedios naturales cuando acudíamos a sus consultas. ¿Por qué crees que ha dejado de ser tan frecuente?


MJP: Efectivamente. Es la medicina tradicional que se ha empleado en Europa. Trata con remedios de la naturaleza. en el sentido de la naturaleza. adaptándose a la naturaleza del hombre basándose en un principio fisioterapéutico fundamentado en la propia capacidad de autocuración. El desarrollo histórico paradójicamente lo ha colocado en un lugar de la denominada «Medicina no convencional». a pesar de estar basada en uno de los criterios más básicos y ortodoxos de la medicina. «Es la ciencia que oponiéndose al artificialismo, estudia las leyes naturales que rigen nuestra existencia y, mediante el cumplimiento de dichas leyes, aspira al perfeccionamiento humano integral». Aquí hay que distinguir entre lo natural y lo artificial. Un sistema fundado por Hipócrates que supone la existencia de una fuerza ―Natura conservatrix y medicatrix― de la que depende esta tendencia del organismo a conservar la salud y recobrarla cuando se ha perdido. Como dijo Leonardo da Vinci: «La naturaleza nunca viola sus propias leyes».


DFA: ¿Qué antiinflamatorios naturales se conocen?


MJP: Aceite de borraja, aceite de onagra… La uña de gato posee una potente actividad antiinflamatoria. Ha sido usada cientos de años por los indígenas asháninkas para el tratamiento de problemas de salud asociados con el sistema inmunológico. Poseen actividades antioxidantes y secuestradoras de radicales libres. Es un protector cardiovascular. Más antiinflamatorios: manzanilla, milenrama, la salvia, la malva; el hinojo es un antioxidante muy poderoso. El tomillo mejora nuestro sistema inmunológico. Es antibiótico, rejuvenecedor, antioxidante. Estimula la sudoración. Tomar vahos para la tos. La ortiga se ha usado en el curso de los siglos. Es una de las hierbas curativas más importantes conocidas. Se le atribuye un efecto depurativo y reduce la presión arterial. Se toma en infusión: 20 o 30 gr. por litro. Cocer dos minutos y tomar tres tazas al día para mejorar nuestras defensas.


DFA: ¿Añadirías algo para combatir los efectos que conocemos del coronavirus?


MJP: Sí. Rescatar toda la sabiduría de nuestros ancestros y usarla. Tenemos plantas y alimentos como la granada que se considera una farmacia por sí sola. Tiene vitaminas potentes. Se encuentran varios compuestos antioxidantes como polifenoles los cuales son algunos de los más potentes de origen vegetal encontrados en la naturaleza como punicalaginas. Mejor tomar la fruta completa, es un antimicrobiano. Tiene una gran cantidad de componentes, entre ellos el ácido elágico y ciertos alcaloides que se han demostrado que evitan la aparición de bacterias, patógenos, virus y los hongos.


Las propiedades fungicidas de la granada producen una total inhibición de la infectividad. Hay todo un mundo. Un montón de técnicas que nos van a ayudar como aromaterapia, oligoterapia, técnicas físicas del movimiento, fitoterapia, la dieta… Y andar, pisar agua, andar por la nieve, por ríos, riachuelos, mar. Tomar baños de vapor, de arcilla, baños de hierbas; la sauna, el sol, baños de aire. Voy a citar de nuevo a Leonardo da Vinci: «La naturaleza es siempre más fuerte que lo que el hombre intenta oponerla artificialmente. La encontramos a un nivel y brota de nuevo a otro nivel.

La salud se establece alrededor de las leyes de la vida. Es con ese espíritu que el hombre debe mantener y preservar su capital salud en armonía con la naturaleza y con el respeto de su ecología interna para desarrollarse plenamente».


DFA: Antes de terminar la entrevista me gustaría hacerte alguna pregunta personal sobre tu experiencia en lo que llevamos de pandemia. Sé que tienes muchas cosas interesantes que contar. ¿Cómo has vivido o estás viviendo esta situación?


MJP: Estamos y hemos estado en un momento muy oscuro. Las personas que hemos decidido y optado porque de forma consciente e inconsciente lo sentimos así. Los medicamentos siempre tienen un riesgo.


DFA: ¿A qué te refieres?


MJP: Los que optamos por no vacunarnos hemos sufrido duras discriminaciones sin ningún tipo de base científica ni jurídica. Por otro lado, ver cómo se pone a los niños en peligro con este producto al que llaman vacuna me sobrecoge el corazón.




DFA: Desde la versión oficial, no vacunarse se considera una falta de solidaridad.


MJP: Me parece la insensatez más grande de la Historia. Que los medios oficiales se lean la declaración de Helsinki, artículo 18 y la Constitución Española. Debemos mencionarlo porque es vital. Ahora nos dirige la codicia de muchos y el miedo de otros: un coctel explosivo.



DFA: Cuando comenzaron a introducirse los herbolarios en España, nos insistían en que no debíamos tomar nada sin consejo médico. Ahora nos están vacunando sin prescripción médica y sin receta, pero sí con el consejo de los médicos. ¿Qué opinión te merece esto?

MJP: Es una auténtica aberración la facilidad con que nos prestamos probar un producto farmacéutico desconocido que como cualquier medicamento tiene efectos adversos. Parece una película de terror; mucha presión y mucha inconsciencia.



DFA: Antes nos has dicho que te has sentido discriminada por no vacunarte. ¿De qué manera?


MJP: Cuando estaba incorporada en mi trabajo haciéndome sentir mal por no someterme al experimento: presiones fuertes, continuas. Se supone que tienes que hacer lo que todo el mundo, pero yo he respetado mi intuición, mi formación, mis conocimientos. Después ha sido peor todavía, porque con el pasaporte nazi ―que no lo tengo― no he podido reincorporarme a dos ofertas de trabajo. Pero gracias a estos hechos he despertado y me he encontrado con personas despiertas que están velando por los niños y por los derechos humanos. Cada vez más.

He conocido la Asociación Liberum. Esperemos que se vaya instalando la cordura y la verdad, nos ha costado siglos conseguir estos derechos de los que ahora disfrutamos.



DFA: Esperemos. Muchas gracias por participar en esta entrevista y por defender tus principios. Hacen mucha falta personas así en esta sociedad para impedir que nos sigan aborregando y poder construir otro mundo posible


MJP: Gracias, David, por tu labor. Por dar luz y palabra. Antes de acabar me gustaría mostrar todos mis respetos para el virólogo Premio Nobel francés Luc Montagnier, quien, muy anciano, antes de partir, se ha preocupado por todos nosotros y ha hecho un trabajo impresionante que lo honra poderosamente. Quedan sus sabias palabras para salvar a la humanidad en estos momentos oscuros.


David F. Agredano

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